Lo detuvieron y golpearon por un robo falso: quedó en coma

Facundo Agüero pelea por su vida. Hace más de una semana se encuentra internado en coma farmacológico en el hospital regional de Neuquén, al que ingresó con múltiples heridas en su cuerpo.

Este joven de 22 años fue acusado de robar una colonia en una perfumería –aunque más tarde se supo que la había pagado–, perseguido por una cuadrilla policial y molido a golpes, según la denuncia de su mamá.

Adelina Rivas dijo a PERFIL que su hijo “no ha evolucionado neurológicamente” y que “su estado es grave”. “Ayer –por el jueves pasado– le hicieron una traqueotomía, y los médicos dicen que ahora hay que esperar que despierte. Hay que tener fe y esperanza”, aseguró.

Facundo está en terapia intensiva desde el jueves 8 de marzo. Según la versión de la fuerza, el joven se cayó de un paredón de unos cuatro metros de altura cuando escapaba de la policía después de haber robado en una perfumería del centro de la ciudad de Neuquén.

Sin embargo, cuando su mamá revisó sus pertenencias halló el ticket de compra del lugar donde supuestamente había robado. Adelina no tiene dudas: “La policía lo molió a golpes y lo dejó en coma”, afirma tajante. “La policía dice que Facundo tenía hasta destornilladores y otras cosas, pero a mí ese informe no me sirve porque yo sé el hijo que tengo”, dice Adelina.

Ante la gravedad del cuadro, la mujer realizó una denuncia en la fiscalía a cargo del fiscal Diego Azcarate para que averigüen qué fue lo que realmente pasó con su hijo.

Facundo trabaja en una sucursal del hipermercado Coto. Ese día había pedido permiso para salir un rato antes porque no se sentía bien. Su idea era compensar las horas perdidas a la tarde. Pero nunca llegó. Según su mamá, el joven de 22 años no tiene antecedentes. “Si fuese un ladrón, no estaría trabajando”, enfatizó.

La víctima fue asistida por una ambulancia en la calle Periodistas Neuquinos al 100. Lo llevaron de urgencia a la guardia del Hospital Castro Rendón, pero a raíz de su estado de salud fue trasladado a un centro de mayor complejidad.

La versión del paredón y el intento de robo surgió de la boca de los policías que estaban en el lugar donde el chico fue asistido. Lo extraño es que no se inició una causa por intento de robo, y ni siquiera había personal policial custodiando al herido en el hospital, como suele suceder en este tipo de casos.

“El informe que me entregaron en el hospital dice ‘caída de altura de cuatro metros’. Si hubiese caído, tendría que tener fracturas óseas y no las tenía. Tiene golpes y cortes en todos lados. Tiene cortes en la piernas y los brazos. ¿De qué altura me hablan? ¿De qué paredón?”, se pregunta la mamá de Facundo.

Adelina asegura que su hijo estaba feliz porque había conseguido un buen trabajo. Pero no tuvo la suerte de llegar porque lo agarraron estos maleantes (por los policías). Mis hijos siempre tuvieron respeto por la autoridad, pero hay muchos que no se lo merecen. Hoy entiendo a muchos jóvenes que no quieren a la Policía”, aseveró.

Fuente: Perfil.com

Leave a Reply

A %d blogueros les gusta esto: