Más de 70 personas murieron el fin de semana en lo que se sospecha fue un ataque químico contra los rebeldes que continúan atrincherados en el área de Guta Oriental, a las afueras de la capital siria, Damasco, aunque algunas organizaciones temen que el número de muertos supere los 150.

La Asociación Médica Sirio-Americana (Sams) informó este domingo que poco antes de las 20 hora local del sábado fueron llevadas a las clínicas en la ciudad de Duma cientos de personas con síntomas de haber estado expuestas a un gas nervioso. Según Sams, las víctimas tenían dificultades para respirar y sufrían problemas cardíacos.

La organización de rescate formada por voluntarios Cascos Blancos aseguró en Twitter que un helicóptero lanzó un barril con químicos sobre Duma, que mató a al menos 150 personas y causó heridas a más de mil.

Familias enteras murieron asfixiadas en sus refugios, denunció la organización, que añadió que la cifra de víctimas aumenta constantemente. En su cuenta de Twitter, la organización publicó fotos terribles de las víctimas, algunas con espuma alrededor de la boca.

Entre los muertos en el bombardeo contra la ciudad de Duma hay “un gran número de niños”, aseguró un portavoz de la Unión de Organizaciones de Cuidados y Socorro Médicos (UOSSM). (c/info Clarin)