El Banco de Chile fue afectado en el mes de mayo de 2018 de un robo por 10 millones de dólares a manos  de un grupo de hackers internacionales. 

Lo que hasta ahora no era de conocimiento público era que durante esos mismos días, un trabajador de esa compañía, también habría usado sus conocimientos en informática para conseguir claves y transferir dinero del banco a la cuenta de su padre. 

Así consta en una querella por el delito de estafa presentada por el banco contra un trabajador de 35 años , “especialista en operaciones” y que fue revelado por Radio Biobío en su sitio web. 

Según consta en el texto periodístico, el “delito lo cometió metódicamente entre mayo de 2017 a mayo de 2018, sin que nadie se percatara”.

Los fondos salían de una cuenta en moneda extranjera que maneja el Banco de Chile para sus transacciones en el exterior. Hasta ahora serían 475 millones de pesos los hurtados, pero también se habrían detectado operaciones similares con anterioridad, lo que podría elevar la cifra hasta los 2500 millones de pesos. 

Banco de Chile decidió querellarse el pasado 26 de junio por el delito de estafa ante el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago en contra de Lillo Sandoval y el caso quedó en manos de la Fiscalía Centro Norte.